10 juny Trazabilidad, una parte más de la calidad
Definición
La trazabilidad se define en el Reglamento (CE) nº 178/2002 del Parlamento Europeo como “la posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso, un animal destinado a la producción de alimentos o una sustancia destinados a ser incorporados en alimentos o piensos, o con probabilidad de serlo”.
Los requisitos específicos de trazabilidad para los alimentos de origen animal se desarrollan en el Reglamento 178/2002, y el Reglamento 931/2011 de la UE.
Trazabilidad en la cadena apícola
Aplicado a una explotación apícola la trazabilidad se inicia en el colmenar, que debe mantener registros actualizados de producciones, tratamientos aplicados y cualquier dato de relevancia.
Basándonos en la miel, como principal producto apícola, cada bidón debe estar individualmente identificado, y sus datos registrados. El conjunto de bidones de características semejantes puede ser considerado un lote: la producción de un colmenar, o la de varios colmenares semejantes. Esos datos también se registran.
Los lotes se analizan para la venta y envasado. Con ellos, a cada lote se le adjudica una fecha de consumo preferente. Esos resultados analíticos se registran.
Los lotes pueden ser puestos a la venta directamente, en bidón, en cuyo caso la trazabilidad debe conservarse y debe haber registros de la facturación. Cuando el lote es procesado, igualmente debe conservarse la trazabilidad registrando la división o unión de lotes y su facturación.
Muestreo
Un aspecto de enorme importancia práctica, es la conservación de una muestra representativa de cada lote de miel producido o envasado, para ello se pueden usar las varillas de muestreo en inox o plástico alimentario. Estas muestras se deben conservar a temperatura ambiente, en una zona fresca de la nave o en una cámara, durante un período de tiempo no inferior a la vida útil declarada en el etiquetado.

La relevancia de esta práctica se pone de manifiesto especialmente cuando el apicultor o envasador recibe una reclamación de un cliente, una inspección…. En estos casos, disponer de una muestra del mismo lote cuestionado permite solicitar un contraanálisis. La muestra guardada nos indicará cómo era el lote y cómo ha evolucionado. Una garantía en la trazabilidad del lote.
Por eso la muestra tiene que representar el lote. Debemos prestar atención a este paso.
Por todo ello, la trazabilidad no es una carga burocrática, sino una inversión en la credibilidad, la competitividad y la sostenibilidad de la explotación.
