Miel y salud - Pajuelo Apicultura
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Miel y salud

Miel y salud

IMPORTANCIA DEL ORIGEN BOTÁNICO DE LA MIEL PARA MEJORA DE LA SALUD

 

La miel se considera un remedio tradicional. De hecho, se ha usado desde la Edad de Piedra con fines medicinales. El origen botánico y geográfico nos darán su composición y marcarán los beneficios, tanto nutricionales como salutíferos. La miel es un alimento complejo que contiene más de 200 compuestos.

No todas las mieles son iguales, en la Guía de mieles monoflorales ibéricas, tenemos caracterizadas 43 tipos de miel, las más frecuentes. Y dentro de cada tipo hay variabilidad por zonas (flora, tipo de suelo…) y año (meteorología).

Aunque la medicina moderna ha avanzado mucho en las últimas décadas, todavía hay enfermedades difíciles de curar o mantener bajo control. Por esta razón, se busca incorporar soluciones de la medicina tradicional, mediante el empleo de plantas, minerales o productos, como la miel, que complementen a la medicina moderna.

Estos productos naturales deben caracterizarse, sometiéndose a rigurosos procesos de análisis para identificar sus principales componentes activos. Para ajustar así dosis a consumir y su frecuencia.

Figura 1. Medicina tradicional que emplea productos a base de miel vs. medicina moderna (modificado de Magdas y col., 2024).

El ejemplo claro lo tenemos en la miel de manuka, cada lote indica la cantidad de MGO (metilglioxal) que contiene. Hay que decir que esto es el resultado de los trabajos que empezó el Dr. Peter Molan, investigador de la Universidad de Waikato en Nueva Zelanda en los años 80. Aquí también tenemos mieles con muchas posibilidades (tomillo, castaño, brezos, mielatos, aguacate…) pero nos faltan más estudios sobre sus compuestos bioactivos.

Es verdad que a normativa que regula el etiquetado de alimentos prohíbe claramente el uso de referencia a la salud en su etiquetado si no están aprobadas por la EFSA, pero si se puede dar información de la composición de la miel y si se pueden divulgar los estudios científicos de las mieles.

Como os hemos comentado en otras entradas de nuestra web, cada vez aparecen más estudios en los que podemos ver las propiedades beneficiosas sobre la salud humana de determinadas mieles. Un ejemplo es su capacidad antioxidante.

La miel se ha incorporado a las recomendaciones de la OMS para el tratamiento de la tos pediátrica. Y determinados tipos de miel, como la de manuka, han recibido la aprobación de la FDA por su eficacia en el tratamiento de heridas.

Os resumimos un artículo que nos ha parecido interesante, podéis descargarlo. En este trabajo se han analizado un total de 147 ensayos clínicos, en los que se ha empleado la miel como herramienta terapéutica en humanos para diferentes especialidades de la salud como puede verse en la Figura 2.

Figura 2. Empleo de la miel en los diferentes estudios (Magdas y col., 2024).

En este estudio se revisan 147 ensayos,  de los cuales 124 mostraron un efecto beneficioso de la miel como terapia adyuvante (tratamiento complementario que se administra después del tratamiento o durante para mejorar la eficacia del primero o disminuir sus efectos secundarios).

Sin embargo, solo en aproximadamente la mitad de los estudios han tenido en cuenta el origen floral de la miel empleada (principalmente en los estudios con  miel de manuka); y el origen geográfico solo en el 25 % de los estudios.

Para poder evaluar de manera correcta las propiedades salutíferas de la miel se necesita una descripción completa de la miel empleada. El origen botánico y geográfico pueden marcar la diferencia.

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